Comunicación & Política: La academia, imprescindible pero insuficiente. Por Carlos Acosta

#La academia en estos tiempos es imprescindible pero insuficiente.

La semana pasada nos referíamos a la importancia de los gestos en la comunicación política. Hoy aparece en del diario La Nación un comentario sobre el viaje de la vicepresidente de la Nación a New York. Viajó en clase turista, a posteriori del accidentado vuelo del “Chino” Zannini. Tratándose de Gabriela Michetti, por razones demás conocidas, vale doble. Pero los gestos útiles dependen del contexto.
Hablemos del contexto. A menos de 4 meses de gobierno, hubo una movilización impresionante (peronista, no kirchnerista), Barrionuevo se corta solo, y Macri lo invita a un locro con la primera dama en la UTHGBA. Barrionuevo lo deja plantado, no va. El presidente queda solo en un incómodo lugar, se enoja y en el discurso transmite su malhumor a los comensales gastronómicos en particular y a los trabajadores en general y habla de que no se puede ser feliz por ley. Después de haber prometido la revolución de la alegría sufrimos aumentos seriales que pegan durísimo a una parte importante de la gente. Transporte, energía, alimentos, combustible, etc, etc, etc. mientras esperamos las inversiones extranjeras. Esta mañana en Lomas de Zamora se refería casi con desesperación sobre la herencia recibida. ¿No se hubieran ahorrado disgustos si se la hubiera reconocido como corresponde en el momento de haber asumido? ¿Será ya un poco tarde hacerlo ahora?
No se comunica, y si se comunica se comunica mal. Las explicaciones de Marcos Peña son incomprensibles y hasta filo-kirchneristas. Nadie puede dudar de si no perdía el FVP (Cristina) hoy estaríamos muy cerca de ser Venezuela.
Pero no nos equivoquemos, no se puede llegar a Mar del Plata en dos horas de auto pero nunca llegaremos si en vez de tomar la ruta 2 tomamos la 9. Siento que el destino que esperábamos quienes lo votamos está cada vez más lejos. Mucho Harvard y poca calle. Aranguren, Cabrera, Quintana, entre otros, en vez de prepararse por si les tocaba gobernar, estaban preocupados por defender algo que nos les faltó ni les faltará nunca que es patrimonio y se dedicaron a comprar dólar futuro. Aunque la operación fue legal, no es legítimo ni ético para alguien que quiere incursionar en política.
Imagino el gesto del Papa Francisco cada vez más adusto, enojado, y con razón. La academia es imprescindible en estos tiempos modernos, pero para hacer política y gobernar es absolutamente insuficiente