#código AAP + CAA

En un momento muy complicado, una muy buena señal para el mercado.

Por Carlos Acosta
La firma del Código de Buenas Prácticas Comerciales entre agencias de publicidad y anunciantes intenta mejorar notablemente la posibilidad de que las agencias de publicidad nucleadas en la AAP puedan negociar de manera razonable el valor de su trabajo.

No es bueno ni está muy claro el escenario de la comunicación publicitaria en nuestro país. Si miramos televisión, o los diarios y revistas, incluyendo la comunicación digital, estamos lejos de acercarnos a épocas cuando la tanda, la gráfica, y las ideas en general eran mejores, lucían más y eran significativamente más relevantes. Hoy prevalece la cantidad sobre la calidad, y quizás si hubiese calidad no se necesitaría tanta cantidad. Pero también para que haya calidad las agencias deben contar con recursos suficientes para tener en sus filas profesionales bien pagos, y bien administrados. Lo decía hace un tiempo Santiago Olivera en el marco de la IAB Now “En vez de hacer comunicación atractiva estamos tratando de interrumpir todo el tiempo. Comunicación real time implica tener un equipo de creativos abocados a la marca todo el tiempo y muchas veces los presupuestos sólo dan para un junior”.
El dinero que se ha dilapidado con el Fútbol Para Todos demostró que el caos económico que vivían los clubes de la AFA no era solo un problema de recursos sino de administración. Lejos de esta realidad, las agencias deberías saber que razonables arreglos económicos con los anunciantes no solucionarían los graves problemas estructurales que deben resolver.
Este gesto adulto entre la CAA y la AAP da la posibilidad de poner en práctica por parte de ambas instituciones relaciones con sentido común. No es fácil en un país donde la inflación sigue jugando un papel tan contaminante, donde convivimos con un dólar con siete valores distintos y donde cae constantemente la inversión privada y el empleo genuino. Por eso, lo más valioso de este intento es la predisposición de las partes a resignificar el vínculo y tratar de que algunos que intentan participar del negocio escudados en la novedades digitales no lo hagan a cualquier precio pues solo contribuyen a incrementar el caos y flaco favor le hacen a las marcas.
Está claro que el negocio es un negocio de ideas y a veces los anunciantes se confunden y las agencias también.
Dicho esto, compartimos a los aspectos más significativos de este nuevo código que fuera presentado el viernes pasado por Philip Pérez, Director General de la Cámara Argentina de Anunciantes y Gabriel Maloneay, Presidente de la Asociación Argentina de Publicidad.