¿Alguien cuida a la tanda?

Por Carlos Acosta. No me cae bien Nicolás Repetto pero tengo que reconocer que generalmente sus críticas a la televisión me parecen muy sensatas. A sus opiniones sobre el contenido, yo agregaría las mías a la ubicación de las tandas. Para que los programas se desarrollen con la menor interrupción posible, se está haciendo costumbre colocar las tandas en el inicio y en final de los mismos. Largas tandas amontonando comerciales, con marcas de una misma categoría, cosa impensada en otra época en la que se respetaba exclusividad, y lo que es peor: repitiendo comerciales.
Pegar tandas antes era solo una excepción, ahora es un recurso muy usado. Se respeta la regulación pero ¿alguien se preocupa de cuidar los que sostienen a la televisión que son los anunciantes? Los PNTs nacieron como “chivos” y crecieron en épocas de crisis para evitar la tanda pero ahora se le agregaron “separadores”. Ya no son solo los laboratorios o las segundas marcas los que inundan los PNTs. Y una cosa es cuando lo hace Tinelli, y otra cuando recaen en un Del Moro o Polino, entre muchos otros, quienes tanto por actitud como por aptitud (muchas veces no se les entiende nada) terminan destrozando más que comunicando un producto.
Esto no es solo consecuencia del maléfico minuto a minuto sino también de las estructuras de los programas y las nuevas regulaciones para evitar el famoso “inicio de espacio publicitario”. ¿Se mide el rating de las tandas?

Atrás quedaron los 90s de Gerardo Sofovich, mas allá de éxitos y fracasos televisivos, cuando se iba a una tanda (que eran cortas) pedía  “dame dos y uno”  o “tres y uno”, latiguillo que no tiraba abajo la marca y la audiencia no se iba aunque lo que estuviese mirando fuese un simple corte de manzana.

Repetto-Sofovich-Marcelo Tinelli